Está disponible una nueva versión de Last.fm. Para que todo funcione a la perfección, vuelve a cargar el sitio.

Biografía

  • Fecha de nacimiento

    2 Agosto 1944

  • Lugar de nacimiento

    Recife, Pernambuco, Brasil

  • Fallecido

    9 Marzo 2016 (con 71 años)

Destacado varias veces como mejor percusionista a nivel mundial, el músico brasilero prefiere ser reconocido como un artista que sabe escuchar no sólo la música sino el silencio, elemento que sabe incorporar a su concepción orquestal de la percusión. Su búsqueda rítmica y tímbrica actualiza la tradición cultural y religiosa nordestina, en sus propios discos o en colaboraciones con los más variados músicos del mundo y siempre incluyendo al berimbau, su instrumento más característico. Capaz de pintar con sonidos, Naná sabe llenar de colores las músicas.

Naná Vasconcelos nació en Pernambuco, nordeste del Brasil, tierras tan famosas por sus sequías y pobreza material como por su enorme fertilidad cultural y religiosa. Esos extremos han sabido confluir en un arte en expansión que conforma gran parte del imaginario cultural brasilero. De ese universo forman parte los míticos cangaceiros, la literatura de cordel, los músicos repentistas, la capoeira, el cinema novo de directores como Glauber Rocha y la renovación de la música popular brasilera con figuras que van de Dorival Caymmi, Luis Gonzaga y Joao Gilberto a Caetano Veloso, Gilberto Gil y más recientemente Carlinhos Brown, Chico Science o Lenine. Con muchos de ellos ha tocado y grabado Naná y todos son herederos de un clima caliente en ritualidad donde las numerosas manifestaciones religiosas de origen africano hacen que el sincretismo sea un gesto natural del nordestino. Tanto como su tendencia a emigrar y buscar nuevas regiones, alejadas de la aridez material, aunque quizás menos ricas en rituales y memorias de tiempos sin memoria. Por eso, aunque comenzara su carrera acompañando también en sus inicios al gran Milton Nascimento, logró atraer la mirada musical de su país al trabajar con músicos ligados al jazz como los argentinos Gato Barbieri y Agustín Pereyra Lucena y luego Don Cherry, Collin Walcott, Ron Carter, Lenny White o Pat Metheny. Por estos trabajos la revista especializada Down Beat lo destacó en varias oportunidades como mejor percusionista del mundo. Fue, además, uno de los primeros músicos que independizó al berimbau de su uso tradicional en la capoeira, al hacerlo actuar incluso como solista junto a una orquesta sinfónica y siempre aplicando su concepción orquestal de la percusión, con la que ha enriquecido las posibilidades armónicas y tímbricas de lo percusivo. Admirador del compositor brasilero Heitor Villalobos, que desde la tradición de la música erudita se acercó e integró a sus composiciones los sonidos y estructuras de la música popular del Brasil, Naná toma un impulso desde las mismas raíces de la música popular y religiosa nordestina y hace crecer paisajes desbordantes a su alrededor, con una capacidad visual que plasmó en los discos que hizo junto a otro gran explorador como Egberto Gismonti y en todos sus creaciones para bandas sonoras de películas y agrupaciones de teatro y danza contemporánea. Siempre interesado por el tema del cuerpo, ha desarrollado una técnica de percusión corporal que practica no sólo en sus grabaciones y conciertos sino en sus talleres destinados a transmitir nociones rítmicas corporales a todo tipo de personas, no sólo músicos o bailarines. Estos conceptos, además, los aplica en su Pernambuco natal en un programa de desarrollo social a través del arte - ABC das Artes Flor do mangue - para niños carenciados materialmente, obra que él mismo sostiene. El trabajo con niños había nacido de un proyecto de investigación sobre las posibilidades de curación de la música que realizó en Francia, donde colaboraba con un médico en la rehabilitación de chicos con dificultades de coordinación motora. Con ellos se comunicaba con los sonidos, en una forma natural de diálogo sanador que tenía como protagonista principal al berimbau, su instrumento preferido y el que dice tocar mejor. Aunque lo hayan destacado, justamente por sus capacidades técnicas, como mejor percusionista del mundo y aunque su música sea a veces catalogada como étnica, world music, jazz o ambient, él mismo se encarga de salirse de toda clasificación. Para Naná Vasconcelos, la música es algo sagrado.

Editar este wiki

¿Quieres dejar de ver anuncios? Suscríbete

Vínculos externos

API Calls