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Biografía

Christian Galvez is directly related with the generation of electric bass players of the post-Pastorius era.

Gálvez playing is closely related with colleagues like John Patitucci and Stanley Clarke, influences where Christian starts from, going into other personal universes, thanks to his original virtuoso style, colorful and musical, where the use of harmony and chords at highest level are a key part of his own language; style that comes close to great geniuses of the “chord melody” as Joe Pass, Tal Farlow, George Benson and Pat Martino.

His vision of the electric bass as harmonic instrument is unrivaled: “His bass is not only a bass, but pretty much a guitar with bass strings … Galvez does everything a guitarist can do, but when its time to be bass player he plays all what a bass is able to play.

“Since 2005 he worked closely with the Argentine guitarist Luis Salinas, and national accompanied great musicians like jazz fusion drummer Billy Cobham or the bassist Stanley Clarke. The meeting between the two musicians came to fruition in early 2007 and resulted in the departure of Gálvez to Los Angeles as member of the Stanley Clarke Electric Band. with which he was in tour worldwide during the next three years. Very active as teacher, he creates the Escuela Superior de Jazz and he plays with his Christian Galvez Quartet in the whole Latin America. He toured the world for around 7 years with América Comtemporánea, one of the most important latin American projets of the las 20 years. He’s member of the Masters of Bass with Gary Willis, Dominique di Piazza and Hadrien Feraud, of the Frank Gambale Quartet and recently of Paolo di Sabatino Trace Elements, alongside with drummers as Peter Erskine, Dennis Chambers and Jojo Mayer. He is currently part of the Billy Cobham Band, touring Europe with the legendary drummer.

He has recorded 13 albums and 3 DVD with Pez Records label, plus his Concert N. 1 for bass and symphony orchestra (the first concert for bass and orchestra in the world) that Christian already performed live together with the most prestigious orchestras in Chile, Bolivia, Panama at most important festivals of Latin America. At today Galvez is for sure the best bass player in Latin America and makes part of the selected small group of the best bass virtuosos of the planet.

Desde que en 1996 apareciera en el primer quinteto de Cristián Cuturrufo, el jazz de esa década iba a tener la mirada muy encima del virtuoso nuevo bajista eléctrico llamado Christian Gálvez. Un talento no debatible y de generación espontánea, puesto que nunca contó con estudios formales en su aproximación a las cuerdas amplificadas. Gálvez tomó el lugar de Felipe Chacón en la banda del trompeta coquimbano y luego despegó hasta alturas que lo llevaron a ser uno de los más populares, respetados y polivalentes jazzistas chilenos.

Conocido inicialmente por gran parte del público como el "Jaco Pastorius chileno", la operativa de Gálvez en el bajo activo se orientó mucho más directamente hacia la generación de bajistas eléctricos de la era post-Pastorius. En ese sentido, mientras un solista como Juan Caballero (él sí fue el "Jaco Pastorius chileno" desde fines de los '80) daba las primeras señales, Gálvez recogió de hombres como Jimmy Haslip (de Yellowjackets) o John Patitucci (de Elektric Band) su vistoso y musical estilo como solista.

En 1997 se unió a la cooperativa de jazzistas que comparecieron en torno a Pancho Molina y se integró a Los Titulares para grabar el iniciático Los Titulares (1998). Ese mismo año fue convocado por el saxofonista Ignacio González para tocar en el primer proyecto acid jazz de Chile, Cyberjazz, y grabar Corazón mix (2000). A esa altura, Gálvez ya era el más solicitado sideman del jazz eléctrico en el medio. Desde su aparición en el Club de Jazz a mediados de los '90, puso sus profundas líneas y velocísimos solos en los tríos de Ricardo Arancibia y Marinho Boffa, las bandas de Rossana Saavedra y Ammy Amorette, el grupo Supertrío en versión eléctrica, el quinteto de Panchito Cabrera y el power trío de Nicolás Vera, además de acompañar cuanta jam fuera programada. Gálvez fue un músico tan recurrente durante esa época que en algún minuto se llegó a dudar sobre la escasez de bajistas nacionales. Entonces, por primera vez, tuvo algunos detractores.

Como líder alternó sus tríos y quintetos. En ambos formatos tuvo secciones rítmicas de fusión con los inseparables Lautaro Quevedo (teclados) y su hermano Rodrigo Gálvez (batería). Debutó con el eléctrico Christian Gálvez (2000) y siguió con el acústico Cero (2002). Pero tras fundar el sello Pez y de convertirse en director musical de Joe Vasconcellos y Zeca Barreto y sesionista de Myriam Hernández, grabó uno de los discos que mejor describieron. Desde el título, la autosuficiencia y versatilidad de Christian Gálvez como músico indisoluble quedó expuesta en Dinámica solista (2004). Para la puesta en escena de esta música contó con la colaboración de uno de sus nuevos músicos cercanos, el baterista Carlos Figueroa Salazar.

Desde 2005 funcionó muy cercanamente con el guitarrista argentino Luis Salinas, e integró las bandas nacionales que acompañaron conciertos de grandes músicos del jazz fusión como el baterista Billy Cobham y el bajista Stanley Clarke, con quine realizó una larga gira por Europa. El encuentro entre ambos músicos fructificó a comienzos de 2007 y se tradujo en la partida de Gálvez a la megápolis californiana de Los Angeles para continuar con su membresía en la banda eléctrica de Clarke, no sin antes engrosar su discografía solista hecha en Chile, con títulos como Christian Gálvez Trío, volumen 1 (2005) y América luz (2006). Y a su regreso en 2007, como extensión del trabajo junto a Clarke, remontó una nueva banda de jazz fusión junto a Andrés Pérez (saxo tenor), Pablo Menares (contrabajo) y Félix Lecaros (batería). Con ellos editó Imaginario (2007) y ahí su bajo eléctrico fue nueva y definitvamente un instrumento solista.

—Iñigo Díaz.

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