Syd Barret es una de esas rarezas de la creatividad, una de esas mentes que nace cada 50 años, esos eslabones que alteran el curso de las cosas y que por lo general son incapaces de lidiar con sus mentes, como si sus cerebros se derritieran de emanar tanta creatividad, como si no pudieran con la belleza de entender demasiado al universo y lo que esto implica