• AC/DC. Estadio La Cartuja. Sevilla (26 junio 2010)

    27 Jun 2010, 11:49 by galko00

    Sab 26 Jun – AC/DC, Los Perros Del Boogie

    http://mercadeopop.blogspot.com/2010/06/acdc-2010-estadio-de-la-cartuja-sevilla.html

    Empecemos dando las gracias a los dos colegas (bueno, sólo conducía uno) a los que asaltamos literalmente Paloma y yo a las siete de la mañana en la avenida de Kansas City para pedirles que nos acercaran a la estación de Santa Justa. Ellos molan. Las otras que ni si quiera se atrevieron a bajar la ventanilla, aún comprendiéndolas, no molan. Se pararon al lado de un coche lleno de chavalas para decirles: "id tirando vosotras, que nosotros vamos a llevar a estos chavales al AVE". Plas, plas, plas, ¡bravo! Si no fuera por ellos quien sabe en qué cuneta estaríamos siendo ahora pasto de los buitres.

    Antes de eso, a las 12 del mediodía del sábado, embarcamos en un rocanrol train con todas las jo-di-das letras. Aquello no era la cafetería del tren, aquello era un garito. Se acabó la cerveza, se acabó la coca cola, se acabó todo lo que se podía beber. "Vino con fanta de limón, tinto de verano de toda la vida en Sevilla", grita la camarera, jaleada por el personal que simplemente quería más de todo. "Ha sacado la sangría Don Simón", berrea otro pavo desde el fondo del vagón. Pues no, ya no queda.

    Taxiiiiiii. Al bar Las Columnas. A unos nos cobran ocho, a otros diez. Aaaaah, sorpresa. I'm gonna walk all over you, tax man! El bar arde, literalmente, con cánticos propios de un partido de fútbol de máxima rivalidad, sólo que es todo lo contrario, todos somos hermanos. Hermanos de sangre. Tantos momentos de adrenalina compartidos ahora por fin tienen que ser puestos en común, ya veremos con qué resultados. Thunder! Aaaaaaaaah! Thunder! Aaaaaaaah! Thunder! Vale, lo veo claro, hoy está permitido total y absolutamente todo.

    Todo menos largarte sin pagar, pues una camarera rancia de pelotas sale a por nosotros reclamando lo que es suyo. Esto no es en Las Columnas, conste, es en otro cualquiera de los miles de bares que Sevilla tiene y nosotros visitamos. Es que si no pasamos a saludar se chinan. ¿Qué hora es y por qué estamos cantando el Desire de U2? Las ocho, maldita sea, hay que coger otra ronda de taxis cuanto antes, que no llegamos, dios mío, eso sí que no. Se nos suele ir de las manos la cosa, pero hoy no puede ser.

    Los alrededores del estadio son zona de guerra. Maleteros abiertos, rock a tope, cocaína en los capós, neveras luchando contra el calor e incapaces de ganar, latas de cerveza de yonki, gritos, carreras, peligro, gafas de sol, polvo, apreturas, atascos kilométricos de coches, policía, seguratas, sudor, risas y lágrimas, leyenda. Sevilla huele a las grandes ocasiones, alzad los brazos, enseñadme las palmas de las manos, sentidlo. Así, así, claro que sí.

    Suenan Los Perros del Boogie. Esos son Los Perros del Boogie. Nos hacemos fotos con Los Perros del Boogie. El cantante no es alto, es lo siguiente. Buena gente, fans irredentos de AC/DC. Las grandas enrojecen con los cuernos de Angus a 5 euros. La gente del rock también gusta del merchandising tosco. Tosco y primitivo como lo que hemos venido a hacer todos aquí, que no es otra cosa que enseñar músculo, quemar calorías y apelar a los más bajos instintos. Es como comerte una hamburguesa en el McDonald's pero con carne de primera calidad.

    El hecho de ya haber visto este mismo espectáculo dos veces antes le resta leyenda, pero ni un ápice de electricidad. La intro del tren y las chavalas cachondas sigue efectiva, claro, encendiendo. Por un momento creemos ver absolutamente dislocada en la pantalla a la camarera del AVE, esa que no paraba de llamar por teléfono comunicando a sus superiores que las existencias se estaban acabando y que eso podría provocar un problema serio de orden público. Realmente estuvo en peligro. Tu y yo lo sabíamos.

    En la pista tenemos sitio para brincar, abrazarnos, guitarrear e incluso corretear. Nada mejor que escuchar Hell ain't a bad place to be mientras corres entre la gente mientras derramas la cerveza a diestra y siniestra. Para solucionar la torpeza y reponer fuerzas la gente te ofrece de beber. El público de AC/DC es el más majo del mundo, siempre predipuesto a ponerse hasta las trancas y, de hecho, implicado al máximo en que todo dios se ponga hasta las trancas. Sin AC/DC y sin cerveza Hommer pierde la cabeza, ¿no? Pues tranquilos todos, tenemos ambas cosas en cantidades industriales. Ya no controlo.

    Shot down in flames mi hermano me la ponía en los ochenta y me obligaba a tocar la guitarra delante de las amigas de mi abuela. Nadie las denunció entonces y si ahora pudieran ver en lo que me he convertido les parecería repugnante. ¿Este era aquel niño tan mono que nos tocaba la guitarra? Bueno señora, no sea asquerosa, estoy haciendo lo mismo y, además, en el sitio adecuado. Descamisado, vale, sudoroso, vale, embriagado, vale, pero con mis amigos y por 72,50 euros. No sale precisamente barato desfogarse de este modo.

    Podríamos recitar el setlist y sólo con eso el que quisiera enteder entendería. De hecho, sí: Thunderstruck, The Jack, Hells Bells, Shoot to Thrill. Es todo tan perfecto y maravilloso que cuesta creer que sea real. Angus, con unas greñacas que asustan, sigue tan fiero y electroduende como siempre. Brian está mayorcete, más que hace un año, pero es nuestro y le llevamos en volandas. ¡Tooocan High Voltage, roooocanrol! Gracias, gracias y mil putas veces gracias. Levantamos los puños, cerramos los ojos, apretamos las mandíbulas, DIOS MÍO.

    Espectáculo contundente, musculoso, espídico, adrenalítico. Angus tira para allá, viene para acá, pasarela arriba, pasarela abajo, igual que los mochila man que nos dan la gasofa que en realidad ya no necesitamos porque vamos rebosando a tope. Es en ese momento álgido cuando suena You shook me all night long y toca arrodillarse primero, para luego simplemente levitar. Ah no, callad, no levito, es Iván que me levanta porque ya no puede con la vida. El gentío no sabe cómo expresar su amor por la vida. Faltan gestos, faltan gargantas, sólo nos sale levantar los brazos de nuevo y querernos taaaanto.

    TNT, Whole Lotta Rosie. Insuperable catarsis. Esto es rock. Déjalo correr. Tira Angus para el escenario central y nos fuckea. Se tira allí los diez minutos de rigor (ya lo esperábamos) y los gestos ahora son de "que te pires!". Es inasumible la energía que nos traslada. Se tira al suelo, patalea, juro que de sus cuerdas salió fuego. Es el punteo más corto de las historias de los punteos de rock, se hace corto, queremos más. No por previsible es menos deseado. Nos cogemos el estadio a cuestas y lo llevamos a La Alameda. Allí lo plantamos para estupor de la guardia vigil.

    El sonido es magnífico, la energía es enorme, ahora nuestras vidas tienen sentido por fin. Compartir un Highway to Hell con tu gente a todo trapo es impagable y no puede explicarse. Si hay un cronista capaz de explicar esto le paso los galones. Quiero pagar un litro de cerveza exclusivamente para tirármelo por la cabeza. Lo necesito. No lo hago y eso me diferencia de Barney Gumble. Sólo eso en realidad. De hecho, ahora mismo soy mil veces más primitivo que él gracias a estos pollos. He pagado para eso y lo tengo, no hay palabras de agradecimiento suficientes.

    Atronan los cañones y no queremos ser conscientes de que el sueño se está acabando. Nos saludan, les saludamos, nos saludamos, nos queremos mogollón. Nos abrazamos con desconocidos, saltándonos todas las recomendaciones de nuestras madres. Aceptamos sus caramelos llenos de droga mala. Miles de canciones nos vienen a la cabeza y las gritamos camino de la noche. Hay que hacer tiempo hasta las 07:15 horas. Os parecerá raro pero en ese momento jamás pudimos imaginar que íbamos a llegar derrapando a Santa Justa y tirándoles billetes a unos conductores desconocidos a los que amar parasiempre. Paloma se asustó, pero yo no paré de descojonarme en ningún momento. ¡Es la Avenida Kansas City! Y ahora son las dos de la tarde del domingo y me voy a hacer flexiones porque estoy total y absolutamente poseído después de dos horas de sueño en el tren. ¿Cuántas queréis que haga?
  • Crowded House. Sala Heineken. Madrid (25 junio 2010)

    26 Jun 2010, 00:10 by galko00

    Vie 25 Jun – Crowded House

    http://mercadeopop.blogspot.com/2010/06/crowded-house-2010-sala-heineken-madrid.html

    Es una putada tocha tocha, pero resulta que tienes unas entradas para ver a un grupo al que llevas más de una década queriendo ver, y resulta que te coincide con un España-Chile más decisivo de lo previsto. Vale, está bien, vemos la primera parte en algún sitio y luego se nos olvida. Vale, está bien, vemos un gol estúpido de Villa (ese portero chileno, cutre, dimite ya) y nos vamos a la Heineken, casi por obligación, confiando en que merezca la pena.

    Resulta dentro que uno de los dos técnicos de sonido está viendo el partido en su portatil. Sí, sí, dos a cero, se confirma que los chilenos eran todo de boquilla. Dos a cero grita Neill cuando toma las tablas, pero para entonces ya es mentira, pues nos han clavado uno. Uno que no serán más, que la cosa queda ahí, futboleros felices esta noche. Temíamos escuchar transistores inoportunos incluso, pero la cosa quedó reducida a un tipo con camiseta de España y un auricular en una de sus orejas que levantó el puño a eso de las once y cuarto, con el pitido final. Media sala comprendió que la cosa estaba hecha. Joder qué raro todo. Pero bien al final.

    Retomando lo que viene siendo un concierto de rock (sí, de rock, porque cuando alguien toma entre sus manos una Gibson Les Paul, eso es rock, se toque como se toque), el nuevo single de los Crowded, ergo Saturday Sun, suena bien como segunda, pero confirma que su último recientísimo disco es tibio. Canciones bonitas que están bien pero que no dicen absolutamente nada a la concurrencia, ya de por sí sosa y predispuesta sólo a paladear los clásicos. Llevo varios días escuchándolas a tope, pero sé que cuando pase esta noche no las recuperaré salvo sorpresa mayúscula.

    Así llega Fall at your feet, una de las canciones más bonitas de amor, dicen (y en esto sí estamos de acuerdo mi concubina y yo, Tam Tam Go! mediante, cabritos indecentes), como la cuarta de la noche. Tal vez muy pronto, pero se agradece, porque detrás va Distant Sun, para mi todavía mejor composición. Ambas se convierten en los típicos dos cartuchos que se queman a principio para avisar a la concurrencia de que después vendrán otros muchos hits. Pues mal. Ya está bien de engaños. Se echa de menos un grupo que salga en primera quemando rueda y sin dosificar, clavando un éxito tras otro, y que deje las nuevas para el final. Crowded House tampoco son de esos con pelotas, y es una pena.

    Pero claro, una vez pasada la primera hora, sucede el ritual de lo habitual, que ni más ni menos es que la historia levanta el vuelo. Acaba la épica y legendaria Don't dream it's over y justo comienzan a llegarnos al móvil mensajes que nos comunican la buena nueva. El salvador ha cumplido su palabra y España ha pasado a octavos de final. Se escuchan aullidos en la sala. Hay quien es capaz de asistir a un concierto a un partido mundialista al mismo tiempo gracias a unos discretos auriculares. Dios le bendiga, pelotas cuadradas tiene. Desde ahí ya es todo más sencillo e incluso el público paradete se viene arriba.

    It's Only Natural ya había sonado pero es que, qué buena es. Una composición supuestamente menor, pero sin duda enorme. Después ya sí sonó Locked Out, tan ruidosa como siempre y tras un centenar de demostraciones de lo buenos y elegantes (esta palabra hay que meterla donde sea) que estos cuatro músicos pueden llegar a ser. Instantes de rock progresivo cercano a los Yes, tendentes al jazz de peli porno incluso, con Neill al piano bien, aunque lejos de su destreza a la guitarra.

    Momentos sin nombre concreto que son hijos bastardos de coplas de John Lennon. De los Beatles también, pero más incluso del acribillado John. Se hablaba en su día de que los Crowded eran como los Beatles. Si no hubieran sido australianos tal vez hubieran sido bigger than the rocanrol nigger, pues otra banda capaz de facturar estas melodías beatlemaníacas no hay. No es que sean deudores, es que son ellos reencarnados en canguros sonrientes. Porque mira que son majos, eh. Intearctúan con el respetable sin parar, sonríen, arengan, reclaman, proponen, exigen, sentencian, copian, manifiestan, así son las o cosas.

    Ellos se lo pasan bien y la gente abajo por fin termina por expresar los mismos sentimientos. Tímidamente al principio, pero de manera dislocada al final. Ya toda la sala sabe que España ha pasado a octavos y ha eludido la humillación. ¿Será eso determinante? Diremos que no, mas nunca sabremos si tenemos razón esta vez. Everywhere you go you always take the weather with you suena a clásico con el que es necesario relamerse. Hace unas cuantas coplas que la sala por fin parece un concierto y ya todo es disfrutar. ¡Es tan fácil cuando se quiere y lo que se ofrece merece la pena!

    Siguen diciéndome al oído que quedan por lo menos dos, pero estoy torpe y sólo me acuerdo de una. Esa una cae, claro, que es cuatro estaciones en un día. Bonita, melódica hasta el extremo como todas las demás, pero sin el empaque necesario para chapar una noche notable. A nuestro lado hay dos que cada vez que la música se pone melosa se dan besitos, pero no han cantado ni una frase. Deben ser de los que piensan que Crowded House son los de la canción de Friends. ¡Que no! Pero oye, hay que ver lo bien que habría quedado finiquitar esta serie con Fall at your feet y Ross y Rachel dándose el lote definitivo debajo del puente de Brooklyn. Yo lo veo.
  • Muse. Vicente Calderón. Madrid (16 junio 2010)

    17 Jun 2010, 12:26 by galko00

    Mie 16 Jun – Muse, Editors, The Big Pink

    En el enlace hay recortes de prensa escaneados, videos, setlist y más cositas:
    http://mercadeopop.blogspot.com/2010/06/muse-2010-vicente-calderon-madrid.html



    Algún dia Muse y Hacendado dominarán el mundo. Será el día en el que U2, AC/DC, Bruce Springsteen y los Rolling Stones definitivamente se miren al espejo y se vean viejos. Entonces Matthew tendrá vía libre para empalar a unos sin huevos como Coldplay, sus únicos rivales generacionales, y dar vía libre absoluta a todas y cada una de las excentricidades que a sus chicos se les pasen por la cabeza. Excesivos, barrocos, mastodónticos, desmedidos, brutalistas, demenciales, oligofrénicos, son la banda de la generación del 78 de Carabanchel, quien se lo iba a decir, ni ellos mismos se creen que ayer se pudieran jugar la carta del Calderón. No la ganaron del todo, pero allí metieron a más de 40.000 personas cuando hace siete meses apenas reunieron a 15.000 en el Palacio de los Deportes, hace siete a 2.500 en La Riviera. No estuvimos en su desagelado estreno en una carpa cualquiera en un festival asturiano creemos que en 2001, pero da igual, tampoco los que allí tocaron y escucharon se creen lo vivido anoche.

    Porque Muse cogen la movida justo donde U2 la dejaron en 1997 con su delirante Popmart (sólo faltaron los cerdos volantes de los Floyd). Sí, aquel de los limones, de las Discotheques, de los Mofos, de las gafas imposibles, de los trajes de burbujas, aquel que casi acaba con la banda debido a la incomprensión de los fans. Los irlandeses venían de muy arriba y se la jugaron. Muse se la juegan dentro de su lógica línea ascendente y, claro, ganan, ya que siguen, como siempre, haciendo un popurrí bastardo que suena a Pink Floyd, a Black Sabbath, a Rage Against the Machine, a música electrónica de playa levantina, todo ello aderezado con una epicidad colosal y desbordante. La propuesta es tan basta y tan abarcatodo que necesita el mayor auditorio posible.

    Pero claro, es que comienzan con Uprising y, como no podría ser de otra manera, toca venirse arriba. Es una pena que no haya algún lugar alto en el que encaramarse, porque esa es la costumbre (hey, lo pudimos hacer después en La Bodeguilla, bar anexo al Calderón que nos recibió con los brazos abiertos, tenéis que ir). Es que esa es la canción, esa lo resume todo, eso es post comunismo, esa es la canción de la secta, esa es la canción de los que queremos formar parte del delirio, esa es la jodida canción que querría haber compuesto Stalin para subyugar a los suyos y a los no tan suyos.

    Un estadio podría quedarles grande, pero eso es imposible cuando ya de por sí pones las cartas sobre la mesa con un escenario que se vierte sobre el personal. Es como "pensábais que no éramos capaces, pues mirad, resulta que sí". They will not control us, we will beeee victoooooooorious. Naa naaaaa. Matthew es un hortera, aunque prefiero pensar que es cachondo. Como bien alguien apuntó, podría habérsela sacado y mearnos, nos habría dado igual. Es más, nos habría venido bien, porque eso de que sólo vendieran cerveza sin alcohol fue una broma macabra. Para algunos fue el tocomocho, pues el mochila man le aseguró que era birra de la buena. ¡Pero no! La cosa podría haber finalizado en tragedia, mas por algún motivo simplemente la gente toleró.

    Guiding Light es un truñaco de tema. Pero el público se viene arriba para sorpresa del que escribe. Aprovecho para constatar que la batería de Dominique casi suena tan tan potente como la de Lars (habría sido mucho que llegara a ese nivel). Suena distinta, suena muy alta, pero no tiene esa pegada de dios del metal del canijo danés hijoputa. Christopher, al otro lado, un tanto estático pero sin duda feliz, sigue profundizando en esa forma de tocar el bajo tan sucia que tanto le gusta, eclipsado aposta por el carisma de Matthew, también canijo cabrón aunque no danés, supuestamente operado de la nariz para redondear un tanto sus formas (dicen, eh, dicen) y tal vez adaptarse al éxito masivo.

    Éxito masivo del que buena parte de culpa tiene la saga esa mierdera de libros de vampiros para adolescentes acomplejados. Y claro, nos la clavan. Love is Forever es una medianía no digna de Muse, pero es el peaje que todos tenemos que pagar por estar en un estadio. Bueno, supongamos que allí no suena tan fofa y desprovista de chicha como en casa. Porque tu comparás esa con Map of the Problematique (que mi novia dice que no es un temón, pero ahí entonces yo la retiro el saludo una vez más, y ya van... ¡a mi ni me hables ni me ofrezcas agua nunca más!), Bliss (desmejorada) o New Born, así por hablar de tres que colindantes en el repertorio, y se descubren las verguenzas de cada uno.

    Hysteria sí, hysteria sí, coño, esa tampoco te va a fallar nunca, aunque ahora a los Muse les tiren supermassive underclothes como si fueran referentes sexuales. Que bueno, Matt lo es, porque a mi me puede hacer lo que quiera otra vez, que yo me dejo. Sobre todo porque volvió a dedicarnos a la familia Mercadeo Pop un Feeling Good de cagarse la perra con megáfono incluído (nunca, he dicho nunca, me regaléis uno... vamos, que sí, que lo quiero para terminar de enfrentarme cara a cara con mis vecinos). Pero a ver a ver, que es justo a partir de ahora cuando comienza la astracanada, tolerada por todos y sin duda necesaria.

    Dando una vuelta de tuerca al tan criticado y menospreciado limón de U2 (ese en el que iban montados desde el escenario grande para desplazarse hasta el pequeño del centro del campo), Muse se montan en una plataforma elevadiza con la que viajan hasta el círculo central, a varios metros sobre nuestras cabezas, mientras Matt toca un teclado de esos ochenteros colgados cual guitarras. La peña saca los móviles para grabarlo pero no, no es eso, lo que hay que hacer es descojonarse porque eso es lo que buscan, sacarte del concierto, pillarte a contrapié. No se trata de impresionar, se trata de demostrar que son capaces de llevar a la práctica cualquier estúpida idea. Eso y no otra cosa es lo que hace grandes a los grupos: no ya el riesgo, sino la demencia.

    A partir de aquí ya sí, ya todo va rodado. Porque reconozcámoslo, hubo momentos antes en los que a aquello le faltó músculo. El músculo se lo puso la gente. Oh, no, esperad, entre el público también había mucho fofo. Pero claro, es que claro, es que a ver, joder, la hostia, apuntad: The Resistance, Starlight, Time is Running Out, Unnatural Selection. Con semejante plantel nadie, excepto la selección española de fútbol, puede fracasar. Ahora sí, en la tan estudiada segunda parte del show, es cuando sí estamos ante una banda con empaque para enfrentarse a lo que sea. Estribillos de estadio, canturreo esquimal llevado al paroxismo, puños arriba. ¿Dónde demonios habéis dejado las canciones por las que la peña votó en vuestra web? ¿Qué queríais, ganar visitas y que os clickáramos en los banners? Para eso no hace falta tanto lío. ¿Dónde está Butterflies and Hurricanes?

    Para los bises todavía queda más y más delirio. Esta vez con un platillo volante hinchable que sale por un lateral, se pasea sobre las cabezas de la gente de pista y del que, enderrepente, sale un acróbata que se pone a hacer el mico para estupor del personal. Mientras tanto suena ese exceso que es Exogenesys y que jamás he sido capaz de escuchar en la soledad del hogar. Es para quedarse con la boca abierta, para carcajearse a pleno pulmón, es en cierto modo fascinante. Ellos lo han pillado, han visto muchos videos legendarios y ahora que tienen pasta no dudan en plasmarlo, en mezclarlo todo e ir ese necesario paso más allá. ¿Hemos comentado ya lo dura que suena la batería de Dominique? Puto cabrón.

    Matt para entonces ya está totalmente desatado. No comentaremos sus lamentables intentos de tocar flamenco y los consideraremos un bonito guiño al público español. Igual que es un guiño a nosotros ese 'traje de luces' (literal en este caso) con el que no dudó en vestirse para los bises. Incómodo de pelotas, pero molón a tope. Imagínate entrando en tu bar de referencia luciendo tales prendas y sintiendo la admiración de la gente sin huevos. Un síndrome de Estocolmo propio de alguna banda angelina de hardcore pone punto y seguido a una actuación que ahora está funcionando a toda máquina.

    Take a bow, incomprensiblemente, encabeza el segundo bis. Sin duda, la elección se debe a que el último momento freak de la noche necesita una canción a medida, con Matthew de nuevo elevándose hasta el centro del campo sobre la plataforma elevadora (esta vez él solito, sin batería electrónica y sin Chris dándole cañita al bajo). Después, ojos en blanco con Plug in Baby y Knights of Cydonia, dos canciones que bien valen todo un concierto, toda una carrera discográfica (si acaso todavía existen), decenas de portadas de revistas, miles de brindis, cientos de saltos emocionados, air guitars a todo trapo. A-co-jo-nan-te.

    Salimos del Calderón sabiendo que tenemos vía libre para brindar todo lo que no hemos podido brindar dentro por culpa de la pésima organización de mierda (no ya por las bebidas, que ese es un tema aparte, sino por lo de los baños, pues en pista apenas había 15 cabinas para 10.000 personas, malditos cabrones, obligáis a la gente a cerdear y a sufrir para ahorraros cuatro perras), con el objetivo de pulirnos a toda prisa los casi 200 euros de bote generado.

    Una señora de esas del Facebook, setentona ella, nos recibe con los brazos abiertos en La Bodeguilla (Paseo de Los Melancólicos esquina con Paseo Pontones, apuntad, demonios) y nos asegura que el concierto ha estado muy bien, que ella vive en el sexto (en algún sexto) y que tenía muchas lucecitas y colorines. Ella es la verdadera máquina del rock, alguna década más vieja que Mick y Keith, lleva a sus espaldas un buen puñado de conciertos y sabe mejor que nadie cuando la cosa ha funcionado. "Los chicos están emocionados", apostilla. Los chicos somos nosotros.

    O no, esperad, que los chicos deben ser sus hijos, sobre todo ese de la camiseta de Simple Minds que pone cubalibres imposibles para un miércoles (ah no, ¡que mañana sí es sábado!) y que asegura haber visto a los Muse hace varios años, antes de ser tan famosos. Siempre hay alguien así, un capullo adorable, like us. El debate se enciende con la polémica sobre si fue mejor el concierto del Palacio de los Deportes en noviembre o este. Personalmente, como yo escribo yo opino primero y afirmo que me gustó más aquel, más allá de motivos contextuales, simplemente porque el montaje con las tres torres me pareció demoledor. Lo de estadios es una locura, es genial, es colosal, es necesario para montar una buena fiesta y que la gente de las tribunas se sienta parte del movimiento, pero es otra cosa. Es menos fino, no es tan sublime.

    El de la camiseta de Simple Minds nos pone Uprising avisando de que nos tenemos que ir porque al final la poli se va a poner chunga. No sabe lo que ha hecho. Nos metemos todos en un local de apenas diez metros cuadrados (así es el sitio) y por supuesto, ahora sí, nos subimos a las mesas. ¡Cuidado con las hélices del ventilador! Repartiendo abrazos fletamos varios taxis para llegar hasta ese referente rockero que es El Refugio de la calle Conde Duque donde nos para en seco el camarero al negarse a poner a Muse. ¡Pero tíiiio! Pues tienes que poner lo siguiente: Bon Jovi, Metallica, Guns n Roses, The Doors, Rage Against the Machine y tal y cual. Uuuuuuh she's a little runnaway... y así de nuevo hasta el amanecer. Otra vez la mierda de siempre. Pero hoy con motivo.
  • Bon Jovi. Rock in Rio. Madrid (4 junio 2010)

    5 Jun 2010, 04:50 by galko00

    [event=1283117]Vie 4 Jun – Rock in Rio - DIVIDIDO EN EVENTOS POR CADA DIA[/event]

    Fotos, videos, setlist y tal:
    http://mercadeopop.blogspot.com/2010/06/bon-jovi-2010-rock-in-rio-madrid.html


    Me enfrenté con mi némesis y vencí. Vencí porque salí vivo de esa cosa rara que es Rock in Rio y vencí porque más allá de prejuicios disfruté como un tío mierda del concierto de Bon Jovi. De lo demás ya no disfruté tanto, porque Pereza aburrieron soberanamente al personal (a pesar de invitar al dios Carlos Tarque en una canción, junto a Ariel Rot) y porque Macaco fue una obligación más obligatoria que nunca tras la baja de John Mayer. Digamos que la travesía del desierto hasta Bon Jovi fue larga y completamente inútil.

    Al principio, todo problemas. Que si la peña empeñada en buscar las cámaras de televisión para saludar a su vieja y a su amante, que si haciéndose fotos para demostrar lo divertido que Rock in Rio puede llegar a ser antes incluso de empezar, que si madre mía aquí se han juntado tropecientosmil, que si la tirolina (pena de accidente mortal y seguro sin liquidar), que si te regalo pasta de dientes, que si cómprame lo que sea, que si te pongo anuncios sin parar en las pantallas gigantes a ambos lados del escenario en lugar de música como toda la vida de dios. Esto no es un festival, esto es el capitalismo eyaculando en la sonrisa del personal. Un cum shot de lo más chungo.

    Pero tras varias horas de penar, llegan los Bon y te clavan un Blood on Blood que se caga la perra. Joder, no había otra, tenía que ser esa para empezar. Estamos a finales de los ochenta, Bon Jovi son bigger than Jesus y la sombra del mejor Bruce Springsteen es tan alargada que acomoda. De un plumazo toda la mucha mierda previa se va al garete y a uno se le llenan los pulmones de ilusión contemplando de cerca a esos ídolos que tantos años han estado encerrados en el armario: Jon, Richie y Tico, básicamente, seamos francos. Porque cuando salí del armario y reconocí que me gustaba Bon Jovi experimenté la mayor liberación de mi vida. ¡Fuera prejuicios, fuera gayumbos!

    Que si son unos moñas, que si son unos mierdas, que si son unos lilas, pero empezamos por el New Jersey, tratado fundamental del rock comercial para todas las edades. Llegan más, algún single de reciente factura que queda resultón, pero pasamos del tirón a You Give Love a Bad Name, epifanía colectiva. "¿Tu has visto a la virgen? Yo he visto una rubia. Esa es la virgen". La virgen en realidad es Jon, que ha nacido para ser tu baby, cuarto tema, joder otra vez el New Jersey, se te abren las canillas.

    Rodeamos estamos de mucha masa fan, en todo el maldito centro, y apenas se oye al grupo, esto es un karaoke excesivo. Cabe plantearse la huida hacia lugares menos congestionados, pero entonces suena In These Arms (alguna hubo antes), que es una tónada absolutamente reivindicable, y hemos de permanecer en nuestros lugares. He intentado buscar el estribillo de esta mierda pero sólo me sale traducida al castellano del otro lado del Atlántico, así que si no la conoceis la buscais en el tubo.


    Have a Nice Day resulta facilona, como la copia que es de otros éxitos no demasiado lejanos y que demuestran el agotamiento de la fórmula. Pero nos movemos y sorpresivamente es entonces cuando las guitarras de Ricardo comienzan a funcionar. Es un tipo no sobresaliente, vale, pero sí notable, el típico pavo que es buen guitarrista y que es capaz de muscular a una banda con cuatro buenas costumbres. Gana, poco a poco, como el vino, aunque se le vea un tanto avejentado y aunque Amanda la de Melrose Place ya no esté de su lado.

    Hay un tramo ahí, por el medio, ultra coñazo, con algunas baladas insufribles (¡no sonó Always, legendaria!) pero recuperamos el ritmo con esa copla que reivindica siete días sábados por semana. Porque total, en eso estamos de acuerdo, ¿quien necesita los lunes? Ya descansaremos cuando descansemos en paz. Veo amanecer por la ventana y me pregunto precisamente eso: ¿qué mierda de día es hoy? Me suena que mañana no madrugo pero ni si quiera estoy seguro.

    La peña se ríe, buen rollito, pero esto marca distancias. En lugar de sonar alguna kk de la colombiana, suena el Roadhouse blues de los Doors, una de mis canciones preferidas para berrear. Tenemos cervezas de a litro en nuestro poder, gracias al cielo pues no contábamos con ello, y la movida se pone seria. Encima lo rematan con ese otro clásico del bailoteo que es Shout, para luego finiquitar con un It's my life modestito pero más que suficiente.

    A estas alturas ya queda claro que Richie es un pequeño dios. Los camarógrafos se empeñan en que así todos pensemos y no paramos de verle en las pantallas a ambos lados del escenario. Da la impresión de que el mono chungo de Padre de Familia es el que está a los mandos, pues no mueve el plano fijo sobre el guitarrista. Tenía mis dudas al principio, aunque confiaba plenamente en mis orejas y en cierto modo sabía que iba a ponernos a todos firmes. Lo hizo, diantres, lo hizo. Al final sólo quedó asentir.

    Me compré el single de Someday I'll be saturday night en la Virgin Megastore de Paris en 1995, en mi viaje de fin de curso de BUP, mientras el resto de la clase visitaba Notre Dame. No que decir tiene que no conozco dicha catedral. Pero también hay que decir que me compré otro maxi single con el New Year's Day de U2. Catedralicias coplas para soliviantar pasiones adolescentes. O para enarbolarlas e incendiarlas. En cierto modo esa noche fui el rey, aunque no estoy seguro de si fue por la música recientemente adquirida a golpe de talonario paterno. Esta noche la del saturday night sonó, acústica, empobrecida, pero llamó a mi vello y lo puso firme. Al púbico también, sí, ni lo pregunteis.

    Recuperamos el ritmo con esa copla que reivindica siete días sábados por semana. Porque total, en eso estamos de acuerdo, ¿quien necesita los lunes? Ya descansaremos cuando descansemos en paz. Veo amanecer por la ventana y me pregunto precisamente eso: ¿qué mierda de día es hoy? Me suena que mañana no madrugo pero ni si quiera estoy seguro.


    Un breve parón y toca hincar las rodillas de nuevo. Maldita sea, suena Runaway. Jon avisa, estamos back in 1984. Vale, pues si regresamos, regresamos. Tengo cinco años y grabo tu puto video de la tele en un vetusto vhs. Tienes el pelo cardado, chungo, das grima, pero pareces valiente porque rescatas a una chavala a la que alguien la quiere hacer perrerías. ¿Es esto un clásico? No tengamos hoy ninguna jodida duda. Esta es la madre de todos los clásicos. Levantadme, que las piernas me flaquean.

    Parece que Work for the working man, del último disco, pasa desapercibida, pero hace un rato mi chica ha aparecido por la puerta de la habitación cantando el estribillo con dos pelotas y un palito, algo ciertamente sorprendente para alguien que ya a priori estaba hasta las narices de Bon Jovi y ciertas obsesiones. Muy poco después aparecen los acordes de bajo de Keep the Faith y, en fin, ojos en blanco, dame otro mini, pago yo, elevate my soul.

    Llamada telefónica aprovechando la inmediatez que ofrece la televisión y que paga nuestro dinero exprimido al máximo con los boletos. "Todavía os queda el Livin' on a prayer!" grita algún energúmeno al otro lado. Le imaginamos en su salón, en pie, cuadrado, en formación, cubata en mano, constatando lo que algunos ya sabíamos, que los Bon son una banda de directo infranqueable, divertidos, en cierto modo perfectos, divertidos, conocedores. Y con un repertorio facilón que todo más sencillo lo hace.

    Pero es que vaya bis. Aparece el ínclito Richie con su gorro de vaquero, su guitarra de doble mástil, y ya sabes, después de dos décadas de videos, que la cuestión es si vivo o muerto. Con la guitarra es súper fácil de tocar, pero es complicado que suene tan bien. Llega la distorsión, el punteo, otro más, y el fulano lo clava, Yo ya estoy entregado a su rollo, a sus cuerdas, a sus trates. Empezó aquello sonando raro, pero ya es el Sambora que yo quería ver, olé tus pelotas, tronco.

    Y al fin aparece por la esquina, como quien no quiere encontrarse con un viejo desconocido. La línea de bajo, la batería atronando, el personal botando. Esta también la grababa de la tele, luego la canté en los primeros bares de instituto, en la universidad, en el trabajo, y que no suene en El Refugio porque entonces nos subimos a los taburetes y nos terminan echando. Podría haber un rato más, pero no es necesario en realidad. Aceptamos Livin' on a prayer como sintonía de compañía vital.

    Más feliz que una perdiz, más felices que varias perdices, recapitulamos y confirmamos que los Bon molan. Me costó, salí del armario, sufrí humillaciones varias, todo tipo de chanzas, pero esta noche triunfé. Los que lo vieron por la tele, ni una idea se hacen. Los que no lo vieron, en la ignorancia pueden seguir viviendo. El ojo crítico de la De Dios dicta sentencia: "es muy majo el Bonjo". Objetiva como no pocas, se largó de las primeras filas ante el asedio generalizado y nos arrastró a todos a un lugar mejor desde el que optar a una visión más amplia. "Es que es como Bruce, me cae bien". Simple y clara palabra De Dios.
  • BB King. Teatro Circo Price. Madrid (2 junio 2010)

    3 Jun 2010, 09:41 by galko00

    Mie 2 Jun – B.B. King

    http://mercadeopop.blogspot.com/2010/06/bb-king-2010-teatro-circo-price-madrid.html

    Entras a la platea de los primeros y te recibe un silencio sepulcral. En el escenario, una batería, algunos micrófonos, unos teclados y, en el centro, Lucille, en la penumbra, esperándote, desafiándote. Un escalofrío te recorre la espalda. Los que van entrando detrás tuya experimentan exactamente la misma sensación. Alguno incluso se hace la señal de la cruz. Ave María purísima. "Tío ¿es esa?" "Sí, sí, la mismísima". La admiración en estado puro agarra uno por uno a los presentes, incapaces de retirar la mirada de un icono de esta magnificencia.

    Admiración que se torna en asombro en cuanto los músicos toman el escenario. Son ocho negros de tamaño considerable y entre todos pueden sumar, quien sabe, setecientos años, pero eso suena ya como un tiro. Se tiran diez minutos apabullando al personal, demostrando que sólo jugando para entrar en calor ya patean el culo de todos y cada uno de los nombres que salen en el número de mayo del Mondosonoro (de la Revista 40 ya ni hablamos, pues la comparación es obscena). Caldeando el ambiente, preparando el camino, avisando a lo lejos. ¡Que viene que viene!

    Y al fin sale. Enorme, con una chaqueta en la que cabrían cinco hombres del tamaño del español medio, con sus ochenta y tantos palos, y la admiración que luego fue asombro es ahora respeto. Primero ruidoso y en pie por aquello de la bienvenida, pero en seguida todo el mundo se sienta en sus butacas y espera ansioso a ver cómo evoluciona la cosa. B.B. también se sienta y se hace de rogar. La banda sigue dando traca y él mirando a la gente, acariciendo su guitarra, esperando el momento.

    El momento llega en forma de rugido, con Let the good times roll, como sólo un chaval del Mississippi debe poder hacerlo. Chicos y chicas, cerrad la boquita que os va a entrar de todo. Lucille suena, como siempre, en plena forma. Sin pedales, sin efectos, sin naves espaciales de las que sacar todo tipo de ruiditos, sólo con las manos de un tipo que toca la guitarra con la misma naturalidad con la que tu sacas el dedito corazón a los demas conductores cuando conduces por el centro de Madrid. Inimaginable ver a esos guitarristas que 'casi tocan más con los pies que con las manos' (que si The Edge, que si Matthew Bellamy) haciendo a pelo lo que este hombre hace sin darse importancia.

    Conocí a B.B. King a finales de los ochenta por su colaboración con U2 en el disco Rattle and Hum y en su posterior gira Love Town. Entonces me parecía mayor y yo era un preadolescente. Hoy le miro y tengo la sensación de que me ha recortado la ventaja, de que ahora me saca menos años que antes. Estará sentado, pero canta con ese alma de predicador gringo que hace tiempo que encontró su verdad y hace retumbar el Circo Price. Los años y el oficio impresionan, o se tiene el don o no se tiene, el blues no se puede fingir.

    Cuando no son sus cuerdas vocales, son las cuerdas de acero de su guitarra las que parecen cantar melodiosamente sobre el colchón que el resto de músicos le ofrece. No le hace falta ni esforzarse para meterse al público en el bolsillo. Ríe, se parte de risa, habla mucho con la audiencia (seguimos andando muy justitos de inglés, muchachos y muchachas), lleva el ritmo palmeando sobre su rodilla izquierda, echa la cabeza hacia atrás, dirige sentado desde el centro del escenario como un patriarca gitano, sus dedos vuelan ligeros sobre los trastes de Lucille.

    Patriarca gitano o el mismísimo Tony Soprano (por dimensiones puede serlo), haciendo subir el volumen y la intensidad a su antojo, para luego hacer que la música sea, de repente, sólo un acompañamiento tenue y lejano para sus charlotadas. Hago una rápida visita al baño cuando acaba una canción y, a la vuelta, me quedo esperando en el vomitorio porque me da miedo bajar hasta mi butaca y molestar no ya a la gente, sino a B.B. y sus chicos. Esto es como el tenis, todo el mundo callado durante, para explotar jaleantes entremedias. El respeto a las canas lo resume todo y engrandece al público madrileño, sabedor de lo que tenía entre manos.

    Y hay que recalcar lo de nuestro nivel de inglés porque en un momento dado atacan el "You Are My Sunshine / My only sunshine. / You make me happy / When skies are grey" y B.B. pide a las chicas que cuando él cuente cuatro, besen a quien quieran besar a su alrededor. Allí al final el único que besa algo es él mismo, que hace arrumacos a su pie de micro, para luego exclamar entre risas un "hey alguien allí sí me entendió", señalando al tendido. Una anécdota que no va más allá, igual que tampoco va más allá el hecho de que el baterista, en pleno éxtasis, perdiera dos veces seguidas su baqueta por tirarla al aire y luego no acertar a cogerla.

    Pero se lo perdonamos porque se comportó como una bestia parda (y porque ni en esas perdió el ritmo), como un Alex Van Halen en los años ochenta, con siete brazos y tres piernas (así, contadas a ojo). Incluso bebió agua de una botella al mismo tiempo que seguía dando el tempo al resto de sus compinches. B.B. sigue a lo suyo, lanzando proclamas en forma de alaridos rasgados y asegurando que él nunca ha visto a una mujer fea. Esto en realidad no tiene mérito pues me vienen a la memoria ahora mismo por lo menos tres amigos con nombres y apellidos que aseguran lo mismo (les vamos a dejar en el economato por respeto a sus parejas). Al menos de noche y con el gaznate en remojo.

    Como es habitual en casos de gente tan longeva como B.B. King, la banda que llevan detrás es la que mantiene el espectáculo encendido. Ellos ponen las mimbres y la estrella pone la leyenda, el carisma, se lleva las fotos y casi toda la atención. Sólo a ratos el resto tiene su momento en forma de sobresalientes e impagables interludios instrumentales. ¿Podría B.B. salir, sentarse, tocar las palmas y largarse entre ovaciones? Probablemente eso fuera criticado, pero si hace eso y de paso acaricia un ratejo a su Lucille, poco más le pediría el gentío. Eso no significa que a Madrid llegara reservón, ni mucho menos, sólo que la edad le obliga a dosificar y a buscar golpear duro con el efectismo. Y se lo sabe de memoria.

    Tras mucho avisar finalmente apareció por allí su 'amigo Raimundou' Amador. Ni una palabra salió de su boca, aunque en apenas cinco minutos tuvo tiempo de demostrar por qué el rey del blues siempre le tiene en sus pensamientos. Otro máquina, vaya. Mientras tocaba buscó la aprobación de alguno de los músicos y recibió un pulgar elevado. "Mucho good" le diría B.B. a modo de despedida mientras pedía el enésimo aplauso de la noche, en este caso para su querido colega.

    Advierte de que si por él fuera seguirían tocando y tocando hasta dios sabe cuando, pero comenta que tiene un reloj en el suelo que le está diciendo que tiene que acabar. Se levanta, por fin, y la gente se descontrola, abandona sus butacas y se agolpa frente al escenario. Resulta que B.B. lleva 7.372 púas en los bolsillos de su enorme chaqueta y no duda en repartirlas, siempre con una sonrisa, siempre señalando con el dedo para personalizar su cariño. Ahora sí es Tony Soprano. Un asistente le pone un gorro y un abrigo que le hacen parecer todo un mafioso Don y se le lleva por un lateral del escenario.

    Mientras tanto, la sección de metales atrona y el MC brama incesante "B.B. King, the King of Blues!" El numerito del abrigo (muy a la James Brown, pero algo menos efectista) hace presagiar que este es el final. Los músicos siguen repartiendo púas, baquetas, toallas sudadas por las que la gente lucha con fiereza. Alguien recuerda que esto era gratis por lo del cumpleaños de Nelson Mandela (teníamos que comentarlo al menos). Todo el mundo se va contento. Yo me voy pensando que cuando sea mayor, o sea, mañana, quiero ser como B.B. King: only a poor man, a blues man, a good man.
  • Loquillo y Trogloditas. Parque Aluche. Madrid (29 mayo 2010)

    30 May 2010, 15:54 by galko00

    Sab 29 May – Loquillo y Trogloditas

    Fotos y algún video en:
    http://mercadeopop.blogspot.com/2010/05/loquillo-y-trogloditas-2010-parque.html


    Media tarde. Primavera extrema. Cervezas frías. Nevera rebosante. Jornada de puertas abiertas. Gente guapa. El cosquilleo de las grandes ocasiones. Ganas. Muchas ganas. No hace falta venirse arriba porque ya desde más alto no se puede comenzar. Teléfonos humeantes. Riiiiiing. ¿Hay que llevar algo? Cerveza. Mucha cerveza. Pues yo quiero un whisky. ¿Joder ya? Sí. Sin más. Vale. Riiiiiing. ¿Qué piso es? El quinto uno, como el España Dinamarca de Querétaro. ¿Quién es? No sé. Abre. Ding dong. ¿Arriba o abajo? Abajo. No, arriba. Sube la música. ¿Qué hora es? Las nueve. ¿Me da tiempo a ponerme otra copa? Riiiiiing. Claro. ¿Hace falta algo? Comprad hielos. Todos los que puedas. ¿Puedo ir con un colega? Qué tontería. ¿Puedo coger una birra de la nevera? Como pidas permiso otra vez te fostio.

    Una cerveza vuela por el salón. No estaba vacía, me cago en la puta. Me gotea por la cara. Bah y qué. Desalojo forzado a las 22:00 en punto. Bueno, son y cuarto y hay quien se sube encima de la mesa del salón. Es que Loquillo a dejado de sonar y lo peta el Uprising y hay que escalar, buscar un sitio en las alturas, dejarse ver, señalar, pintar la mona. Suena un crack pero no es rotura, es que por fin encajó la mesa. Nevera vacía, estómagos rebosantes, autopista hacia el corazón de la noche. Al final son y media. Riiiiing. ¿Pero dónde coño estais? Que ya vaaaaamos. La familia Mercadeo Pop asusta a las viejas, roba caramelos a los niños, desafía a los municipales. No dejamos de sumar elementos. La veintena. Trientena quizás. Treinta y tantos y el juego no ha terminado, está en pleno desarrollo y la música ni si quiera ha empezado a sonar.

    Se lo habían avisado bien clarito: "en Aluche no tenemos pilón, pero tenemos un estanque bien grande, así que más te vale ponerle pelotas". Las ratas se comen a los gatos. Como la aldea de Asterix, Aluche is not Spain, Aluche resiste, Aluche se cada en dios cuando es preciso. Irreductible. Ciudad sin ley. En unos años prenderemos fuego a Tres Cantos, que huele a pañales, pero hoy toca lucir orgullo de barrio del sur. Grandes corazones. No sería la primera vez que un artista tiene que salir por patas perseguido por los quintos. Riiiiing. Que no os veo. En el centro, a diez metros del micrófono del Loco. Siiii. Yaaaa. Vale veeeen. Abrazos. Besos. Sonrisas. Este es tal y esta es cual. Encantado. ¿Tienes tema? Tengo todo el jodido tema del mundo. Tienes un mensaje nuevo. ¡Coño si ha venido este también!

    Eh, vale, detenerse un momento. Que sale. Con la chulería y la pose habitual pero temeroso ante tan exigente público, eran las once de la noche cuando Loquillo ponía sus pies sobre el escenario. Muchas horas ya en nuestras espaldas con espuma en los labios y el sonido de los hielitos, fresquitos. ¡Se sienten coño! El de la capa del pájaro loco es también nuestro. Ese sí que es fans, y además esta noche carga paquete hacia la derecha, como en las grandes citas. Es que va a pasar algo, está claro, sólo queda rezar por que sea algo bueno y no acabamos testificando todos en comisaría. O bueno, sí, qué coño.

    Repertorio incontestable, como era de esperar. Cabe preguntarse si el público de Aluche es exigente o en realidad es el más facilón del planeta. Este tipo mola. Posturitas. Cantar no canta una mierda. Pero y qué. Su juego es de otro rollo. Algunos temas de la última época como Línea clara. Memoria de jóvenes airados es ya el himno oficial del JAP. Siempre viviendo en el alambre. Es un jitazo. Eclipsado por todas las demás, que son las de siempre. Rompeolas. También me emborracho y lloro cuando tengo depresión. Me la juego. Venga. El ron cola levita sobre nuestras cabezas. Humo de marihuana. Joder, es que aquí la peña viene pertrechada de lujo. Que no falte de nada. Que no me entere yo.

    Yo quiero la chupa de lentejuelas de Loquillo para ir los viernes a currar con las manos en los bolsillos. Los guitarrazos del Ritmo del garaje te doblan la espina dorsal muy a la Bono. Pero no tenemos cincuenta años así que todavía lo aguantamos bien. Concierto karaoke impensable sin bebidas espirituosas. Podemos divertirnos sin beber, pero es que entonces no es tan divertido. Resulta que los trogloditas están abajo también, maullando a gritos. Menuda banda.







    Las costuras del barrio se estiran. Los elásticos de nuevo son tendencia.Cabe la posibilidad de que haya niños de cinco años bebiendo a nuestro lado. Lo dice él. Cadillac solitario es la mejor canción de amor. Pues mira, es que hasta puede ser. Desde luego esta noche es. Finiquito al repaso. Es emocionante compartir tantos buenos momentos. Hay recuerdos, más de los que parecía. Cerca de dos horas ha durado la cosa. Oye pues muy bien. Riiiiing. En la caseta de Extremadura. ¿Por qué? No sé, porque ya estoy ahí. Esa misma. Tienes un mensaje nuevo. Riiiiing. Aquí donde está el baño. ¡Anda pero tu que haces aquí! Están estos en la caseta del sindicato de estudiantes. Luego, esa luego, esa la última, que es la que rockea.

    Todavía hay tiempo de sumar a más y más gente. También de perder unidades a la francesa. Podeis marchar en paz. El plan es que no hay plan. Muchos seres humanos aunque nunca suficientes. Algunos apenas intercambian unas cuantas palabras. Mañana desearían haberse prestado todos más atención, pero es imposible ofrecerse más. ¡Hey, estamos aquí! Ouuoooooh. Más, más y más. Hola tu quien eres. Yo soy colega de aquel. Entonces todos colegas.

    Necesito unos cuantos voluntarios. Reunidos con facilidad. Capas de Loquillo. Nos encaminamos. Nos colamos en el portal, subimos las escaleras. Esta es la puerta. Ley Corcuera a la de tres. Gritan, se asustan, no comprenden nada. Nos colamos entre su bachata atronadora. Los críos lloran. Reina el pánico. Hay unos cuantos porrazos. Les arrinconamos en su propio salón. Quieren resistirse, pero se van a cagar. Ahora sí que te meto. Me dirijo al equipo de música. Por supuesto, escupe música mierdosa. Lo agarro, lo levanto. Pienso en estampárselo en su puta cabeza, pero ese no era el plan. Me encamino a la terraza, jaleado, espoleado. ¡Arrójalo! Por fin se va a hacer justicia. Por fin yo voy a hacer justicia. La bachata vuela desde el tercero y cae en mitad de la calle entre la algarabía. Equipo de música echo añicos. Soy un maldito héroe. Lloro de alegría. Nunca más. He dicho nunca más y aquí todos a cerrar el boquino. Ahora sí que soy una rocanrol star. Absolutamente extenuado al amanecer camino por mis calles y me siento en paz con el mundo. Gracias amigos.
  • Fito y Fitipaldis. Pabellón Ferial. Ciudad Real (20 febrero 2010)

    21 Feb 2010, 21:08 by galko00

    Sab 20 Feb – Fito & Fitipaldis

    Fotos, setlist, recortes de prensa escaneados y diversas consideraciones en
    http://mercadeopop.blogspot.com/2010/02/fito-y-fitipaldis-2010-pabellon-ferial.html


    Te levantas por la mañana y Fito te lleva el desayuno a la cama. Te vas a lavar los dientes y te pone la pasta en el cepillo. Te pica el billete en el autobús. Te paga el pincho de tortilla de media mañana. Te vas a comer y te hace el avioncito para meterte la comida en la boca. Te duelen las cervicales en el curro y te da un masaje. Vas a hacer la compra y te mete las bolsas en el coche. Vas a echar gasolina y ya lo hace él por ti. Te pica la espalda y te rasca. Te pone las pantuflas tras una larga jornada laboral. Te hace la cena, elige la película que debes ver por la noche, te lleva en brazos a la cama, te arropa y te canta una nana. Fito te lo hace todo porque Fito está en todas partes a todas horas.

    Te vas de fin de semana a Ciudad Real y te le encuentras por la calle y te lleva de las orejas hasta el pabellón ferial para que asistas a su concierto de esa noche. Entonces constatas que Fito le gusta las madres, a los padres, a los hijos, a los nietos, a los abuelos, a los bebes, a las madrastras, a los consejeros delegados, a los aparejadores, a los enterradores, a los camareros, a los presidentes de algo, a los directores generales, a los panaderos y a los churreros, a las drag queens, a las bailarinas, a los redactores jefe, a los recepcionistas, a los gallegos y a los andaluces, a los curas y a los adúlteros. Fito le gusta a todo dios porque Fito está en todas partes a todas horas.

    Porque Fito ha dado con la fórmula de la coca cola y haga lo que haga siempre es recibido con vítores por sus acérrimos. Aunque se repita, aunque no invente nada nuevo, aunque ya haya quien está fatigado de verle y escucharle en todas partes a todas horas, aunque poco a poco vaya ganándose tantos detractores como seguidores. Estamos sobre expuestos a Fito y eso hace que ya casi resulte tedioso enfrentarse a su música. Pero una vez superada esta barrera sólo queda reconocer que el directo que ofrece junto es inapelable y difícilmente superable. ¿Por qué hay alguna banda española que sea tan fiable y eficaz como los Fitipaldis, alguna que suene tan terriblemente bien?

    Suenan a Chuck Berry, a Little Richard, a Buddy Holly, suenan a Dire Stratis y Mark Knopfler, suenan a la E Street Band. ¿A quien con dos dedos de frente no le puede gustar un concierto en el que todas esas referencias quedan empaquetadas bajo notables melodías pop rockeras? Suenan musculosos, rocosos, incluso un poquito rudos y sucios, algo que no pasaba en anteriores giras, y defienden un repertorio fácil de corear, de tararear y de bailar. Suenen simplemente a rock. Esta gira podría llamarse 'Tratado del buen rocanrol para todos los públicos'. Y entre tanto ahí está como cemento armado Carlos Raya aporreando con maestría su Fender Telecaster.

    Claro que todos los focos está puesto en el brasas de Fito, que es quien se lleva todas las miradas al frente de una escenografía también más ambiciosa que en anteriores giras, con más lucecitas y pantallitas, más cuidada y con más dinerito invertido. También hay una pasarela de lado a lado del escenario por la que el vocalista corretea y se pasea según necesite el momento, e incluso ofrece el micro al personal convertido en ese nada tímido frontman que nunca fue pero que ahora es. Es la confianza del éxito y de quien se sabe ganador después de meter miles y miles de personas en cada concierto noche sí y noche también, sea donde sea.

    Esta es una fiesta de rock autorizado para todos los públicos en el que no hay una palabra más alta que otra, en un espectáculo que gusta sin más. A algunos les gustará más y a otros les gustará menos, pero tiene que gustar por necesidad porque es políticamente correcto a la par que inofensivo. El rock en directo tendría que arañar como arañaban los Platero, pero en las manos de Fito y compañía acaricia y hace cosquillitas, pues transita por una senda perfectamente equilibrada. Acomodado y autocomplaciente con su éxito, el vasco se limita en concierto a disfrutar y hacer disfrutar. ¿Os parece poco?

    Encima en esta gira lleva como artista invitado a Lichis y su Cabra Mecánica, que se despiden ahora de los escenarios, dicen. Una banda sometida por el éxito de dos o tres de sus canciones, las que permiten a su líder vivir de la música, pero que no le hacen justicia, pues es mucho más de lo que la mayoría conoce y recordará pasados los años. Grata sorpresa en la animosa noche ciudadrealeña. Porque canta Lichis que es la falta de amor la que llena los bares, y una cosa os digo: ¡en Ciudad Real la gente no se quiere nada! Y ahora afirmo una última cosa: espero no volver a escuchar un disco de Fito en mi vida. Mejor dejarle sólo para el directo, donde es un valor seguro y no resulta para nada un coñazo.
  • Uzzhuaia. La Sala Live! Madrid (29 enero 2010)

    30 Jan 2010, 11:53 by galko00

    Vie 29 Ene – Uzzhuaia, Angeles

    Setlist, fotos y videos en:
    http://mercadeopop.blogspot.com/2010/01/uzzhuaia-2010-la-sala-live-madrid.html


    Da gusto salir de casa y ver los bares llenos, la gente con cara de viernes gastando dinero a expuertas siempre con una sonrisa, los camareros en sprint constante, muñequeras rockeras, chupas con remaches, las camisetas desfilando. En los corazones del personal puede leerse a The Cult, Led Zeppelin, AC/DC, Aspid, Ramones, Audioslave y Bunbury. Pasa por allí el cantante de Estirpe. Estamos todos preparados. Carabanchel está en sus marcas aunque nadie le ha hecho el control anti dopaje. O lo petais o salís de aquí con los pies por delante.

    Los Uzzhuaia son valencianos y tipos listos a la par. Es por ello que aunque La Sala Live! es un lugar de mierda absoluta en su versión pub-discotequera, se plantan allí sabedores de que un barrio roquero como sin duda Carabanchel es siempre va a postrarse ante ellos. Incluso mi novia, que es una santa, puede que lo hiciera. Es más, lo hizo, la creo, pues bailar bailaba, los cuernos mostraba y corear coreaba las tónadas que con tan poca delicadeza en casa suenan a toda pastilla día sí y día también por obra y gracia de ese cable que el portátil al equipo de música conecta.

    Una pequeña obra de ingeniería doméstica que provoca no pocas alegrías a unos pocos (tal vez exclusivamente a uno) y seguramente demasiados quebraderos de cabeza a los seres humanos a los otros lados de los tabiques. Pena no me dan, también os lo digo. Hay ocasiones en las que se libran auténticas batallas, sin escudos ni chalecos antibalas, entre putos bachateros y artillería rockera de alto voltaje. Si no gana el rocanrol es porque mi conciencia de melena rubia y lacia me para los pies antes de que la guardia civil me pida los papeles. Lo que os digo, una santa.

    Pero lo que os comentaba, La Sala, sí, ese lugar. Para conciertos no está mal, aunque tiene unas cuantas columnas que sería conveniente derruir o, por lo menos, cambiar de ubicación. Cerveza a cuatro pavos en mano, nos colocamos en las primeras filas y mi primera advertencia queda para la posteridad: ten cuidado no te asustes y te hagas caquita. Recibo una gran sonrisa como respuesta a esta gran chorrada, pero ay tu, es que son ya unos cuantos años de convivencia y, aparte, la reputación de Uzzhuaia está ahí. No espero menos que tempestades y huracanes. Encima suena el Rain de los Cult como preludio (ya está todo dicho, quien tenga que comprender comprenderá).

    Y no me equivoco, gracias al cielo, aunque como no puede ser de otro modo, y a pesar del esmero del pipa, aquello comienza como un sin dios. Tampoco me equivocaba, constanto, cuando a la cuarta canción me comentan al oído: "tú quédate aquí que yo casi que voy a ponerme un poco más atrás, en la barra". Por lo menos ha podido sentir la furia de temazos como Baja California y No Somos Perfectos. Por lo menos me esperan en la barra. Pitan los oídos. Yo, aunque abandonado, soy feliz.

    Sin dios o con dios lo cierto es que el huracán esperado se presenta ante los presentes en presente perfecto e inapelable. La batería suena como las latas del St. Anger de Metallica, pero es que el techo está tan sobre nuestras cabezas que no hay manera. La voz está irreconcible al principio entre la maraña de guitarras -y las latas de mejillones aporreadas-, pero el lugar es canijo y se crea rápidamente una confianza mutua que hace saber que nada va a salir mal. El momento en que todo cuadra es mágico y sólo puede celebrarse con otra cerveza.

    Dediquemos unas líneas a hablar de la gente que alza sus cervezas en los conciertos. ¿Héroes o villanos? Yo no tengo dudas, son pequeños dioses que ofrecen al resto su bien más preciado. Vale, yo lo hago siempre, lo reconozco. Por eso y por una egomanía dislocada tenía que decirlo. Es un gesto adorable que anoche se repitió varias veces, que no sólo yo hice, y que, efectivamente, contribuye de manera definitiva a esa mencionada confianza mutua. Con la complicidad del rock se vive mejor, chicos.

    La banda bromea hablando de acometer una versión de Napalm Death pero resulta que se trata de temas nuevos en los que están trabajando. Es obvio que quieren probarlos en vivo para comprobar qué pasa. Pues bien, división de opiniones. En alguno la gente acude demasiado en masa a las barras para encontrar un motivo. En otros la cosa funciona mejor gracias a guitarras que no son primas hermanas sino hijas legítimas y reconocidas de Malcolm y Angus Young. Vale, por mi, podeis seguir por ahí.

    Me jode más otro comentario en mi oído: "con melena siempre queda mejor". Mis cabeceos, contoneos y guitarreos son puestos en entredicho, creo que sin maldad, una vez más, por culpa de un melenas anexo que, cierto es, aglutina todos los clichés sobre sus hombros. Pero a mi No Intentes Volver Atrás me pone más que a él, ¿vale? Además, mi sempiterna cazadora de cuero me da el poder que al Superhéroe Americano le daba su triste traje rojo (¡lo emiten en Esmadrid, el canal ese de la tdt, dios mío, y sigue aterrizando fatal, grandes recuerdos!).

    No sé si ha quedado claro, pero el asunto ya funciona a las mil maravillas, a pesar de que la banda no está rodada al no encontrarse de gira verdadera y ser este concierto poco más que un divertimento. Su Blanco y Negro (no el de Barricada) pone un punto y seguido guay a setenta minutos a una clase magistral que fue de menos a más. Los aplausos del respetable así lo confirman. Incluso esa pobre chica que está acompañando a su novio y que no ha parado de mirar el móvil aplaude (no es mi santa, eh, es otra, pues la mía se entrega sabedora de que no tiene otra opción).

    Por un instante me pregunto si aplaude pensando que el fin ha llegado, pero no hay tiempo para ser generoso con los demás, pues llegan unos bises incontestables gracias a las enormes Destino Perdición y Nuestra Revolución. Me voy a poner trascendente y excesivo, ya lo adelanto, pero es que dudo que en España alguien haga mejor hard rock que estos tipos. Los Cult del Turia, lo diré una y mil veces. Joder, acabo de imaginar según escribo un concierto con los de Ian Astbury y éstos de teloneros y me he quedado empanado mirando por la ventana. ¡Lo juro, no miento! ¡Buf! Eso sí, me molesta que no toquen su versión de La Chispa Adecuada de los Héroes del Silencio, aunque fuera previsible.

    Para terminar de rizar el rizo y de nochificar la noche, con nuestras mejores sonrisas nos vamos a tomar un ron cola al Heaven and Hell, un garito de esos de barrio en los que el rock es la norma. Agarro un ejemplar de la revista Los + Mejores y me alegra comprobar que mi nombre sigue apareciendo entre la redacción, aunque cada vez me lo curro menos (Jon, te debo muchas, tío). Me crezco y le pido al camarero, temeroso, una de Bon Jovi, sí, de nuevo. El tipo, lejos de rechazarme, me da a elegir entre varias, todas ellas del New Jersey, eso sí. Suena Blood on Blood, nos besamos, brindamos, bebemos. Somos felices. ¡Gracias siempre!
  • Vota por la mejor gira de 2009

    31 Dec 2009, 10:07 by galko00

    http://mercadeopop.blogspot.com/2009/12/acdc-u2-y-muse-lo-petaron-duro-en-2009.html

    Porque en esta santa casa somos así, sacamos las conclusiones antes de esperar a analizar los resultados de las encuestas. Y lo hacemos de la manera más sencilla a la par que tediosa, esto es, contando las visitas que cada crónica de cada concierto ha ido sumando desde su publicación, ponderando después los datos en función del mes del año en el que tuvo lugar.

    En un primer momento la idea era públicar solamente las trece primeras posiciones, pero una vez metidos en materia y teniendo la clasificación disponible, qué demonios, aquí van las 32 crónicas del año ordenadas según la atención que han sido capaces de captar. Nos domina tal egolatría que, todo sea dicho, lo que no está en esta lista simplemente no ha sucedido (bueno, lo de los fallos en el sonido de Coldplay en el Olímpico de Barcelona sí ocurrió, vale, que nos lo han contado muchos colegas, pero no computa). Va:

    01.- AC/DC - Estadio Vicente Calderón - Madrid (30 comentarios)
    02.- U2 - Camp Nou - Barcelona (11 comentarios)
    03.- Muse - Palacio de los Deportes - Madrid (33 comentarios)
    04.- Depeche Mode - Palacio de los Deportes - Madrid (32 comentarios)
    05.- Green Day - Palacio de los Deportes - Madrid (37 comentarios)
    06.- Bunbury - Las Ventas - Madrid (15 comentarios)
    07.- Metallica - Palacio de los Deportes - Madrid (29 comentarios)
    08.- Oasis - Palacio de los Deportes - Madrid (17 comentarios)
    09.- Bruce Springsteen - Estadio Zorrilla - Valladolid (16 comentarios)
    10.- The Killers - Pavelló Olìmpic Badalona - Barcelona (23 comentarios)
    11.- AC/DC - Palacio de los Deportes - Madrid (26 comentarios)

    12.- Skunk Anansie - Sala La Riviera - Madrid (15 comentarios)
    13.- The Cult - Sala La Riviera - Madrid (19 comentarios)
    14.- U2 - Croke Park - Dublín (15 comentarios)
    15.- Editors - Palacio Vistalegre - Madrid (24 comentarios)
    16.- Vetusta Morla - Auditorio Miguel Ríos - Rivas Vaciamadrid (13 comentarios)
    17.- Vetusta Morla - Palacio de los Deportes - Logroño (13 comentarios)
    18.- Deep Purple - Palacio Vistalegre - Madrid (11 comentarios)
    19.- Franz Ferdinand - Palacio de los Deportes - Madrid (15 comentarios)
    20.- Los Suaves - Parque Aluche - Madrid (19 comentarios)
    21.- Kaiser Chiefs - Palacio Vistalegre - Madrid (14 comentarios)

    22.- Vetusta Morla - Circo Price - Madrid (16 comentarios)
    23.- Rise Against - Sala La Riviera - Madrid (9 comentarios)
    24.- Lenny Kravitz - Caja Mágica - Madrid (16 comentarios)
    25.- Raphael - Las Ventas - Madrid (15 comentarios)
    26.- Ikonoo - Sala Gruta 77 - Madrid (9 comentarios)
    27.- Amaral - Auditorio El Torreón - Pozuelo - Madrid (6 comentarios)
    28.- Mikel Erentxun - Pradera de San Isidro - Madrid (8 comentarios)
    29.- Asfalto - Sala Joy Eslava - Madrid (2 comentarios)
    30.- Tequila - Carnavales de Getafe - Madrid (6 comentarios)
    31.- Medina Azahara - Parque Aluche - Madrid (5 comentarios)
    32.- Rosendo - Parque de San Isidro - Madrid (3 comentarios)


    Lo sentimos de veras pero sólo hemos podido incluir veinte artistas en la encuesta con la que queremos otorgaros graciosamente la oportunidad de que expreseis libremente vuestra opinión. Una vez ejercido vuestro derecho al voto (hacedlo, cojones), ya damos carpetazo a este intenso 2009 que se nos va y pasamos a centrarnos en el 2010 que llega queramos o no... y que sea lo que gibson les paul quiera.

    Puedes votar en este enlace:
    http://mercadeopop.blogspot.com/2009/12/acdc-u2-y-muse-lo-petaron-duro-en-2009.html
  • VIDEOS CONCIERTO MUSE - 28.11.09 (PALACIO DEPORTES MADRID)

    17 Dec 2009, 08:54 by maxipop

    Aquí os dejamos la colección de videos del concierto de MUSE que pudimos grabar el pasado 28 de Noviembre de 2009 en su paso por el Palacio de Deportes de Madrid dentro de su gira “THE RESISTANCE TOUR 2009”.

    Esperamos que os gusten


    MUSE - Palacio Deportes Madrid (28.11.09) "Uprising"
    http://www.youtube.com/watch?v=mkpPWrkB4EM


    MUSE - Palacio Deportes Madrid (28.11.09) "The Resistance"
    http://www.youtube.com/watch?v=MmH3R0qq6dM


    MUSE - Palacio Deportes Madrid (28.11.09) "Undisclosed Desires"
    http://www.youtube.com/watch?v=ZP1SLEIj8bU


    MUSE - Palacio Deportes Madrid (28.11.09) "Starlight"
    http://www.youtube.com/watch?v=B4jhE2rWgDM


    MUSE - Palacio Deportes Madrid (28.11.09) "Plug in Baby"
    http://www.youtube.com/watch?v=4ZhFb3ERGpM


    MUSE - Palacio Deportes Madrid (28.11.09) "Time is Running Out"
    http://www.youtube.com/watch?v=qa3ZkMKeIrI


    MUSE - Palacio Deportes Madrid (28.11.09) "Knights Of Cydonia"
    http://www.youtube.com/watch?v=cZEv_8xyEGg


    MUSE - Palacio Deportes Madrid (28.11.09) "INTRO 1"
    http://www.youtube.com/watch?v=eHDhOZA07gE


    MUSE - Palacio Deportes Madrid (28.11.09) "INTRO 2"
    http://www.youtube.com/watch?v=J5t2YjizrEc


    MUSE - Palacio Deportes Madrid (28.11.09) "Fotos Concierto"
    http://www.youtube.com/watch?v=BdxLPbri3yY


    Paqui_2nd & MaxiPop